miércoles, 27 de junio de 2012

Taller on line - Número 1


La información interna como parte
de la estrategia de comunicación
Fábula: Los Hombres Ciegos y El Elefante

Una vez, en un tiempo, un grupo de hombres ciegos fue ante su rey. El rey los miró y les dijo, "Porque ustedes son ciegos, ustedes no pueden ver mi hermoso palacio, los jardines llenos de flores o el cielo azul. ¡Que gran piedad! Yo realmente siento compasión por ustedes. Por favor díganme si hay algo que les gustaría tocar con sus manos.“

Uno de los hombres ciegos caminó adelante y dijo, "Su majestad, hay una cosa que nos gustaría tocar de hecho. A todos nosotros les gustaría sentir un elefante.

El rey sonrió y les dijo, "yo le concederé su deseo". Él convocó a uno de sus sirvientes y entonces dijo, "Por favor traigan un gran elefante a mi palacio." 

Llevó a los hombres ciegos al elefante y les dijo que pusieran sus manos en él, sintiéndolo en sus corazones. Los sirvientes llevaron a los hombres a la bestia y les permitieron estar de pie donde ellos desearan. Uno de los hombres ciegos tocó el tronco del elefante mientras otro puso sus brazos alrededor de una de sus piernas. Otro hombre ciego apretó sus manos contra el estómago del elefante mientras otro de sus camaradas acarició sus grandes orejas. Uno de los hombres dio un tirón a la cola del elefante mientras otro tiró de su colmillo.

Después de un rato el rey llamó a los hombres ciegos a su lado. "Bien, mis amigos," les dijo. "¿Basado en su experiencia hoy, podrían describirme, cada uno de ustedes, el elefante? 

¿Qué tipo de animal es él?" 

Uno de los hombres saltó adelante y dijo, "Sí, su majestad. Es sumamente grande y ancho como una pared". Probablemente era el hombre ciego que había apretado sus manos contra el estómago del elefante. "Oh, no", clamó otro hombre. "Él es largo y delgado y se desliza a lo largo como una serpiente". Probablemente era el hombre ciego que tenía agarrada la cola del elefante.

Los hombres ciegos restantes no estaban de acuerdo en absoluto con estas dos descripciones. Uno de ellos increpó, "!Oh, no!. Ustedes lo tienen todo a mal. Un elefante es largo y redondo y se parece un pilar. Estoy completamente seguro que yo tengo la razón". Él era el hombre que había envuelto sus brazos alrededor de una de las piernas del elefante. 

"No, no" dijo uno de sus camaradas. "Yo hice un detallado y cuidadoso estudio de la bestia y puedo garantizar que es sumamente liviano. En lugar de decir que es un animal, yo siento que es más como una gran lanza". Era el hombre que había tirado al colmillo del elefante.


El hombre que había acariciado la oreja del elefante insistía que el animal se parecía a un gran abanico. El hombre ciego que había tocado el tronco del elefante, sin embargo, era inexorable en su aserción de que era un gran y largo animal, qué debía parecerse en algo una culebra pitón. 

La información interna como estrategia de comunicación

Nosotros somos los ciegos, y la estrategia el elefante. No obtenemos un elefante mediante la suma de sus partes; sin embargo, para comprender el todo es necesario comprender cada parte.

Pregunta: ¿Qué debe cambiar en mi forma de valorar la información en mi equipo, para que realmente se vuelva estratégica?. (Por favor responda insertando un comentario a esta entrada). 

7 comentarios:

  1. La visión de los representantes de la mesa de comunicación debe ser amplia y coherente, así como su conocimiento de la estrategia empresarial. Amplia para recibir señales de muchas personas de su proceso y coherente para armar el rompecabezas de una idea completa, la cual, a la luz de la estrategia, permite determinar la pertinenecia de la comunicación de esa información a la organización. Clara Inés Escovar P.

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  2. La fábula Los hombres ciegos y el elefante nos invita a repensar la importancia que le damos a nuestros temas y a los de los demás. Es decir, que debemos valorar toda la información y, entre nosotros, pecar más por exceso que por omisión, pues la mirada y el aporte que cada uno le da a un tema lo enriquece y es necesario para comprenderlo mejor.
    Debemos, entonces, compartir la información con la que contamos pues todos tenemos el mismo propósito de beneficio para la Empresa. Algo que, además, es apenas lógico en plena era de la información, en la que el conocimiento debe estar al servicio de todos.
    Carmen Gutiérrez

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  3. Considero que todos tenemos una parte de la verdad. Cada cual, en el escenario particular donde interacutúa, posee información importante que da cuenta de lo que consideramos "gestión empresarial". Estar unidos en una práctica colaborativa sobre el trabajo en comunicación con los grupos de interés, nos permitirá reflexionar permanentemente sobre este importante ejercicio de comunicar "con sentido". El aporte de cada uno en la Mesa de Comunicación nos facilitará armar la imagen completa del elefante, que no es más que la coherencia -desde la comunicación-con los propósitos empresariales.

    Jaime Quintero

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  4. Debemos tener en cuenta que una Organización está conformada por diferentes Procesos. Muchas veces lo olvidamos y pensamos que el único punto de vista válido es el nuestro. Para lograr la estructuración de una estrategia de comunicación idónea para la Organización, debemos compartir y escuchar las necesidades desde cada uno de los Procesos y así armar el rompecabezas que nos permitiá obtener la imagen completa del elefante.

    Viviana Cardona

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  5. La información en las organizaciones es un insumo fundamental al momento de ejecutar su estrategia, sin embargo, si esta no esta articulada de una manera integral no resulta ser productiva. Creo que el mensaje principal de esta fábula es que todos debemos valorar y compartir la información que tenemos para de esta forma poder entregar a nuestros grupos de interes un mensaje más completo y útil.
    Ana Maria Cartagena

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  6. Las valoraciones sobre una información pueden ser muy subjetivas y muy personales. Por ello, se deben construir unos acuerdos mínimos en el equipo para tratar dicha información. Es decir, se debe generar un espacio de comunicación y retroalimentación a partir de ella para garantizar que no sea malinterpretada.
    La información puede llegar a ser estratégica en la medida en que apunta al cumplimiento de los objetivos del equipo y de ISAGEN.
    En este sentido debo garantizar que la interpretación que le doy a determinada información también sea compartida con los integrantes de mi equipo.
    Por: Oscar David Obando

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  7. Considero que no hay que perder la capacidad de ver en el día a día la gestión tan importante y valiosa que desarrollan nuestros equipos. Porque a veces, por la inmersión en el quehacer todas esas acciones que realizamos y esos mundos que tocamos con la gestión se pueden volver rutina y paisaje. Y estamos privando a los otros equipos de la organización y grupos de interés de todo ese ejercicio vivencial que puede ser estratégico y transformador.
    También creo que hay que superar el no compartir información por temor a la crítica o porque “qué tal si cuento y me ponen más tarea”. Que aunque suene charro también se ve en las organizaciones. Ya que desde esta perspectiva, el tema de comunicar se convierte en un obstáculo y no en una construcción sana en la que todos aportamos desde lo que hacemos.
    Hay que ver la comunicación como una herramienta de cambio y transformación de espacios sociales.
    Por Linsu

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